UNA SESIÓN DE MANTRA
        CON SORPRESA

 

El Torcal (Antequera) 28 de Junio de 2008, hora aproximada entre las 12.30 h - 1.30 h de la madrugada. Un grupo reducido de amigos deciden hacer una sesión  de Mantra, muy amablemente me invitan a participar ya que nunca había asistido a ninguna.
La oscuridad era absoluta, la verdad es que imponía un poco no poder ver con nitidez ni tan siquiera a 1 metro de distancia.

Empezamos la sesión y transcurridos unos 40 minutos, uno de los componentes del grupo dijo "os habeís dado cuenta de que hay como una tenue luz que casi nos podemos ver las caras".
Me invadió una tremenda inquietud y decidí apartarme del grupo como unos 5 o 6 metros, pues sentí una imperiosa necesidad  de ponerme a hacer fotos con mi máquina analógica una NIKOMAT con un objetivo de 50 mm. Mientras ellos seguían con la sesión, yo les iba haciendo fotografías con diferentes velocidades y el diafragma abierto a 1.8 y usando una pelicula Fuji de 400 ASA.

Al revelar la película de 36 fotos, a partir del negativo Número 22 aparecen unos puntitos de luz muy luminosos y dispersos que van en aumento hasta llegar al negativo número 34 que sorpredentemente parece como si se hubiera lanzado al aire un puñado de confetis muy brillantes.
Si no se explica la crónica de esta fotografía parece que son estrellas, pero ojo, estrellas fotografiadas con un telescopio.  Sin embargo no es así y sin olvidar que se hizo con un objetivo de 50 mm y a unos 5 metros del grupo, con lo cual la cámara captaba aproximadamente de la mitad de las piernas hacia arriba o sea no estaba haciendo fotos ni siquiera de cuerpo entero.

Es obvio que con la oscuridad que había los personajes del grupo no salen en la foto. ¿pero qué son esos cientos de puntos luminosos? Es la primera vez que veo una foto así, si la retina no puede acumular la luz y el objetivo de una cámara sí, es evidente que en esos momentos había en ese lugar una fuente de luz que el ojo no percibía.