También llamada Síndone o Santo Sudario es, según una constante tradición y como parecen verificar los numerosísimos estudios que se han llevado a cabo sobre el tema, el lienzo o sábana de la cual nos hablan los evangelios: la sábana nueva y limpia en la cual José de Arimatea, con ayuda de Nicodemo, envolvió el cuerpo de Jesús tras su muerte en la cruz [Mt 27, 57ss; Mc 15, 42ss; Lc 23, 50ss; Lc 24, 12ss; Jn 19, 38ss; Jn 20, 5ss].
Es una gran pieza de lino de 4'41 m de largo y 1'13 m de ancho (después de la restauración del año 2002), amarillenta, raída, sucia, manchada de sangre y quemada. Actualmente se encuentra en la catedral de San Juan Bautista de Turín (Italia).
La catedral de San Juan Bautista de Turín.
Muestra del tejido de la Síndone correspondiente a la zona del rostro, y esquema que sigue en forma de espina de pez.
La Sábana Santa es un lienzo de lino, un tejido conocido por el hombre desde la más remota antigüedad. Existen pruebas del uso del lino desde antes del año 5000 a. C. Así como su siembra y obtención no es compleja, sí lo es la obtención de sus fibrillas para componer los hilos a tejer. El tipo de lino empleado para tejer la Síndone (Linum usitatissimum, Linneo) viene de una planta que crece fundamentalmente en Palestina y Oriente Medio...
Según Charles Ribiollet, técnico de la Escuela de Tejidos de Lyon, la cantidad de hilo necesario para la superficie de la Sábana Santa (que mide 4.36 x 1.10 metros [antes de la restauración de 2002]) es de 4.79 metros cuadrados. En longitud, serían: 27 hileras de trama por centímetro, por 436 centímetros son 11772 hileras; que por un largo de 1.10 metros, dan 12949 metros. En anchura, serían: 40 hilos de cadena por centímetro, por 110 centímetros, son 4400 hilos; y multiplicado por la longitud de la Sábana, da 19184 metros. En total, sumando ambas cantidades, y si contamos con las pérdidas durante el proceso de tejido, son 33 kilómetros de hilo empleados para tejerla. Esto, hecho artesanalmente en un país del tercer mundo, significa aproximadamente un mes de trabajo, lo que otorga a la Sábana un gran valor económico. La conservación del tejido durante 2000 años presupone, según el analista, su excelente calidad.
El tejido de la Sábana está hecho en forma de espina de pez de forma rectangular (1 x 4), su peso total es de 1420 gramos y está elaborado con una máquina de pedal de origen egipcio. Las fibrillas que lo componen tienen 150 micras de diámetro...
Tomado de: J. DE PALACIOS CARVAJAL, La Sábana Santa. Estudio de un cirujano, Espejo de Tinta, Madrid 2007, 41-42.
La Síndone de Turín presenta la imagen del cuerpo de un varón ya cadáver. Esta imagen es doble: frontal y dorsal (el frente y el dorso del cuerpo). Esto se explica atendiendo a la forma en que este lienzo envolvió el cuerpo:
La Síndone envolvía el cuerpo de esta manera. Al desplegarla, queda la imagen dorsal invertida respecto a la frontal.
Éste debería ser el aspecto original de la Síndone
Hipótesis de cómo debió ser usada la Síndone, según el Dr. John P. Jackson.
Según las investigaciones llevadas a cabo por expertos en medicina, arqueología, historia, física, palinología, etc., ese cuerpo parece pertenecer a un hombre que ha sido golpeado, flagelado, 'coronado' con un casquete de espinas, crucificado y abierto el costado en el siglo I de nuestra era.
La imagen del cuerpo presenta unas proporciones exactas y no se ha encontrado ningún tipo de pigmento que pudiera llevar a pensar en su origen pictórico. Pero, entonces, ¿cómo se explica que esa imagen esté ahí? Ésta constituye la gran pregunta de la Síndone, y hemos de apuntar que, a pesar de los ingentes esfuerzos de cientos de especialistas de todo el mundo, estamos lejos de responderla satisfactoriamente.
Una de las características más asombrosas de la Síndone es que se comporta como un negativo fotográfico. Esto, propiamente dicho, no es del todo exacto: las manchas de sangre no son negativas sobre la tela, sino positivas, puesto que se formaron por contacto directo con el cuerpo ensangrentado. Por tanto presentan un color blanco en los negativos fotográficos y rojo oscuro en los positivos. Es la figura del cuerpo (impronta) la que tiene el carácter negativo, con sus claros y oscuros invertidos.
Dada la manera como la Síndone envolvía el cadáver, las dos figuras, dorsal y frontal, se oponen por la cabeza; y ambas tienen su parte derecha al mismo lado, y su parte izquierda en el lado opuesto.
Las imágenes, frontal y dorsal, están invertidas en la Síndone, en el sentido de que la parte derecha aparece a la izquierda, y viceversa (como si el cuerpo se reflejara en un espejo). Y las manchas de sangre, aunque no tengan invertido el claro-oscuro, sí presentan invertida su figura (derecha-izquierda) como toda la imagen.
Aclarado esto, estamos en condiciones de entender que el negativo fotográfico de la Síndone nos dará, por así decirlo, el cuerpo mismo sobre la tela.
Además, las dos imágenes no tienen contornos definidos. Las manchas de sangre, en cambio, los tienen bien definidos.
Y para facilitar nuestro estudio, como ya hemos mencionado, vamos a dividir el lienzo en dos mitades: frontal y dorsal.
Así, a partir de ahora, hablaremos del frontal y el dorsal en positivo (la Síndone tal cual es), y el frontal y el dorsal en negativo (fotográfico, que nos dará las posiciones reales del cuerpo).
Frontal positivo
[Archidiócesis de Turín]
Frontal negativo
[Archidiócesis de Turín]
Dorsal positivo
[Archidiócesis de Turín]
Dorsal negativo
[Archidiócesis de Turín]
Detalle de la cara en positivo
[Archidiócesis de Turín]
Detalle de la cara en negativo
[Archidiócesis de Turín]
Pero la singularidad más llamativa de las imágenes sindónicas es su tridimensionalidad: singularidad tan excepcional que es única. Tridimensionalidad quiere decir que la intensidad del colorido de las imágenes es inversamente proporcional a la distancia que separaba, en cada punto, la tela del cadáver que ha dejado su impronta en ella. Ésta es como un registro de los relieves volumétricos de aquel cuerpo. Por consiguiente, midiendo la intensidad de este colorido, se puede perfectamente calcular y reproducir, como en una estatua, el relieve del cuerpo envuelto por esta tela.
Peter M. Schumacher, ingeniero electrónico estadounidense, inventor y desarrollador del analizador de imagen VP8, demostró que la Síndone contiene información de las tres dimensiones. Tal naturaleza, su tridimensionalidad, fue presentada y explicada en el Congreso de Alburquerque y publicada en el libro de actas de la reunión: United States Conference of Research on the Shroud of Turin (Alburquerque, Nuevo México, 23 y 24 de marzo de 1977). Con su publicación, la Sábana dio otra de las enormes sorpresas y una de las pruebas más importantes de su autenticidad.
"En 1898, Secondo Pía hizo la primera fotografía convencional de la Sábana de Turín. Cuando las placas de Pía fueron reveladas, los negativos fotográficos mostraron los detalles sutiles mucho más vívidos y mucho más fáciles de ser interpretados por el sistema visual humano que la propia imagen del lienzo. Aunque el método fotográfico usado era el mismo de cualquier fotografía, el resultado obtenido era único. Ninguna imagen estudiada realizada antes o después de la invención de la fotografía produce los mismos resultados que se observan en la imagen de la Sábana de Turín. Consideremos lo siguiente: Si los 'datos' existentes en la Sábana de Turín producen unos resultados fotográficos únicos bien podemos decir que la imagen de la Sábana en sí misma es distinta de cualquier otro objeto o imagen conocida.
En 1972 se inventó el Analizador de Imagen VP8. Yo fui el responsable para pasar del diseño a la producción y entrega. Diseñé y documenté las unidades de producción. Durante seis años instalé las unidades y entrené a los operadores. Adquirí familiaridad con muchos tipos de imágenes y aplicaciones para este instrumento de procesado de imágenes.
Hacia 1976 entregué e instalé una unidad en casa del Capitán Eric Jumper, USAF [U.S. Air Force Academy]. El Capitán John Jackson, USAF, estaba presente. Instalé el sistema y verifiqué la calibración. Entrené a Jumper y a Jackson en el funcionamiento del sistema. Lo que sucedió a continuación resultó extraordinario para mí. El resultado fue, para decirlo en pocas palabras, único. Jackson colocó una imagen de la Sábana de Turín sobre la mesa iluminada del sistema y enfocó la imagen con la cámara de vídeo. Cuando se activó la pantalla (display isométrico) del 'pseudo-tridimensional dispositivo' apareció en el monitor una 'verdadera imagen tridimensional'. Al menos había muchos rasgos de estructura realmente tridimensional. La nariz tomó relieve. Las facciones del rostro aparecían adecuadamente perfiladas. Las formas del cuerpo, brazos piernas y pecho, correspondían a la forma humana básica. Este resultado del VP8 no se ha obtenido nunca con ninguna otra imagen que yo haya estudiado ni tampoco he oído que le haya sucedido a alguien en estudios hechos por otros.
Nunca había oído hablar de la Sábana de Turín antes de este momento. No tenía ninguna idea de lo que estaba viendo. Sin embargo, los resultados eran distintos de todo lo que yo había procesado mediante el Analizador VP8, antes y desde este momento. Solamente con la Sábana de Turín se han obtenido tales resultados al efectuar su estudio con el Analizador isométrico de imagen VP8...
LA SÁBANA DE TURÍN ES UN OBJETO ÚNICO QUE CONTIENE UNA IMAGEN ÚNICA. La imagen de la Sábana de Turín da lugar, en un proceso fotográfico corriente, a un resultado único, en comparación a todas las otras 'obras de arte' estudiadas. Además, la Sábana de Turín genera, al efectuar un modelo de brillo isométrico de la imagen, resultados que son únicos comparados con todas las 'obras de arte' y 'objetos' estudiados. Es inverosímil que en el siglo XIV fueran comprendidas las propiedades de los negativos fotográficos. Es igualmente inverosímil que un modelo tridimensional de información de escala de grises fuera entendido en el siglo XIV.
Por tanto, es sumamente inverosímil que la Sábana de Turín sea un trabajo de 'engaño' o 'falsificación' de cualquier tipo. Ningún método, ningún estilo y ninguna habilidad artística que se conozca pueden dar lugar a imágenes que tengan las mismas propiedades fotográficas y fotogramétricas que tiene la imagen de la Sábana. Esta comparación incluye estudios fotográficos y fotogramétricos de bajorrelieves, pinturas, esculturas, grabados y demás formas de arte. La imagen presenta propiedades de negativo fotográfico, propiedades de la imagen de la estructura del cuerpo (esqueleto, partes internas) y propiedades de codificación de escala de grises tridimensional".
La imagen de la Síndone es tridimensional.
Conclusiones
Después de años de estudio exhaustivo y evaluación de los datos , en 1981 el STURP [ Shroud of Turin Research Project, que examinó la Síndone en 1978 durante 120 horas ] publicó su informe final. A continuación se reproducen literalmente las conclusiones oficiales del informe.
No se han encontrado en las fibras ni pigmento, ni pintura, ni tinte. Los análisis de las fibras con rayos X, fluorescencia y microquímica descartan la posibilidad de que se haya usado pintura para la formación de la imagen. Los análisis con ultravioleta e infrarrojos confirmaron estos estudios. El tratamiento de mejora de la imagen por ordenador y el análisis por el conocido como analizador de imagen VP-8 mostró que la imagen tenía una información tridimensional única codificada en ella. El análisis microquímico ha indicado que no hay evidencia de ningún pigmento, aceite o sustancia bioquímica producida por el cuerpo en vida o muerto [ capaz de producir la imagen ]. Está claro que ha sido el contacto directo del cuerpo con la Síndone la que explica algunas de las características, como las marcas de los azotes, al igual que la sangre. Sin embargo, mientras que este contacto [directo] explicaría algunas de las características del torso, es totalmente incapaz de explicar la imagen de la cara con su alta resolución que ha sido ampliamente demostrada por fotografía. El principal problema desde un punto de vista científico es que algunas explicaciones que serían aceptadas desde un punto de vista químico son rechazadas por los físicos. Al contrario, algunas explicaciones físicas tentadoras son completamente rechazadas por los químicos. Para una explicación adecuada de la imagen de la Síndone, uno debe tener una explicación científicamente válida desde un punto de vista físico, químico, biológico y médico. En el presente, este tipo de solución no parece ser asequible a pesar del mayor esfuerzo de los miembros de este equipo [ Shroud Team ]. Además, los experimentos físicos y químicos realizados con lienzos antiguos han fracasado a la hora de reproducir adecuadamente el fenómeno presente en la Síndone de Turín. El consenso científico es que la imagen se produjo por algo que tuvo como consecuencia la oxidación, deshidratación y conjugación de la estructura de los polisacáridos de las microfibras de la sábana. Tales cambios pueden ser duplicados en el laboratorio por ciertos procesos químicos o físicos. Un tipo de cambio parecido en un lienzo se puede obtener con ácido sulfúrico o calor. Sin embargo, no hay métodos químicos o físicos conocidos capaz de dar cuenta de la totalidad de la imagen; ninguna combinación de circunstancias físicas, químicas, biológicas o médicas puede explicar la imagen adecuadamente. Así, la respuesta a la cuestión de cómo se produjo la imagen o qué produjo la imagen es ahora, como en el pasado, un misterio. Podemos concluir por ahora que la imagen de la Síndone es la de una forma humana real de un hombre azotado y crucificado. No es resultado de un artista. Las manchas de sangre están compuestas de hemoglobina y también dan positivo en el test de seroalbúmina. La imagen es por ahora un misterio y hasta que se realicen otros estudios químicos, quizás por este grupo de científicos, o quizás por otros científicos en el futuro, el problema permanece sin resolver.
Traducción literal de: A Summary of STURP's Conclusions, en shroud.com. Original