¿ LA ATLANTIDA EN CUBA ?


Luis Mariano Fernández


     El robot submarino Rov de alta profundidad descendió hasta los 600 metros y su cámara enfocó unas construcciones oscuras en mitad de la nada. En la soledad del abismo se estaba produciendo un encuentro histórico incomprensible. Estructuras milimétricamente cortadas, pasadizos, túneles e incluso templos con diversos símbolos surgían como fantasmas en un lugar donde oficialmente nunca pudieron vivir seres humanos. El enclave, envuelto en secretismo hasta hoy, ha sido bautizado por los científicos como ciudad “MEGA”. En este reportaje de investigación nos sumergimos en su misterio, ofreciendo en exclusiva mundial las imágenes captadas por la cámara submarina del equipo del Proyecto Exploramar.... 


     “Una Atlántida en pleno Caribe, aunque parezca increíble, la idea no es descabellada. Sobre todo después de que un grupo de investigadores haya descubierto unas estructuras de piedras simétricas sumergidas a 600 metros de profundidad muy cerca de las costas de Cuba. Según los investigadores estas estructuras asemejan ser restos de calles, pirámides y edificios, y pudieron ser construidos hace unos 6 mil años. El descubrimiento fue hecho en el año 2000 y ahora un equipo integrado por científicos de varios paises planea investigar los fondos marinos con un robot submarino frente a la Península de Guanacabibes en el occidente de Cuba. Imágenes de dichos fondos, tomadas hace un año, confirmaron la presencia de bloques grandes de granito en formaciones circulares y perpendiculares, la mayoria de entre dos y cinco metros de longitud, estaban al descubierto y podian apreciarse sobre los bloques marcas que parecian dibujos. Este intrigante descubrimiento ha alentado la hipótesis de que Cuba pudo haber estado unida al continente americano mediante una franja de tierra hasta la Península del Yucatán. Según los investigadores es posible que nos encontremos ante una ciudad sumergida del periodo preclásico que pudiera haber estado poblada por una civilización avanzada similar a la de Teotihuacan en México. La idea de una ciudad sumergida en el Caribe para algunos trae recuerdos de los relatos del filósofo griego Platón sobre la desaperecida Atlántida.....” 

     De esta forma, a mi regreso de Cuba, dábamos la noticia el pasado 30 de Marzo en exclusiva para el programa Milenio3 de nuestro compañero Iker Jiménez en la Cadena SER. Toda España se hacia eco de la sensacional noticia y hallazgo. El descubrimiento se realizó el pasado año 2000, pero han sido muy pocas las informaciones que han llegado a Europa sobre este asunto. La autora de este descubrimiento es la ingeniera oceánica Paulina Zelitsky, una experta soviética –nacionalizada canadiense- que durante la Guerra Fria se dedicó a la construcción de bases secretas de submarinos, y que en la actualidad trabaja realizando obras de ingenieria civil y topografia del lecho oceánico. Hace unos años, Zelitsky alcanzó cierta notoriedad en los medios de comunicación al localizar los restos del Maine, cuyo hundimiento desató la guerra hispano-norteamericana de 1998. El buque se encontraba a unos cinco kilómetros de la Costa de La Habana y a casi mil metros de profundidad. El equipo de Zelitsky pudo mostrar impresionantes filmaciones del lugar del naufragio.

     En el año 2000, el equipo de esta investigadora informaba del hallazgo de una gran meseta de tierra con claros rastros de lo que parecen ser enormes estructuras arquitectónicas de factura humana parcialmente cubiertas por la arena. Desde arriba, las formas recuerdan a pirámides, calles y edificios. Como era de suponer, este hallazgo despertó la imaginación de aquellos que creen en la existencia de la Atlántida.

El robot en el momento de la inmersión.

     Aparte de los rastros de sonar que se utilizaron para este descubrimiento se hizo bajar una cámara de vídeo hasta el yacimiento arqueológico. Gracias a estas imágenes se han podido averiguar bastantes datos de interés. La mayoria de estos bloques, que estan a la profundidad de 600 metros, tienen unas dimensiones gigantescas, alcanzando los cinco metros de altura y varias toneladas de peso.

     Se ha confirmado que las piedras fueron cortadas, talladas y pulidas para hacerlas encajar unas con otras y formar así estructuras mayores. Sobre las extrañas inscripciones, algunas de ellas parecidas a los jeroglíficos egipcios, se sabe muy poco, salvo que son muy abundantes y que se encuentran en casi todas las partes del yacimiento. También han aparecido símbolos y dibujos cuyo significado se desconoce.
La mayoria de las grandes cadenas de televisión de varios paises estan a la espera de que les faciliten este material sin precedentes. Afortunadamente, Paulina Zelitsky me ha facilitado en exclusiva –ningún medio de comunicación las tiene o las ha emitido- las imágenes grabadas por su cámara submarina de vídeo.


     HAY PIRÁMIDES Y CAMINOS A 600 METROS
 

     “En realidad se trata de unas estructuras extremadamente peculiares.... han captado la imaginación de todos nosotros”, me comentaba el geólogo cubano Manuel Iturralde después de haber investigado durante un tiempo el lugar del hallazgo. “Me resulta muy complicado explicar esto desde el punto de vista geológico”, añadió, tras una larga entrevista concertada con él en la ciudad de La Habana. El examen y análisis de la muestras rocosas que seran recogidas en las próximas fechas ofrecerá más luz sobre la formación, que recordemos que está unicada frente a la Península de Guacabibes, en el extremo Oeste de Cuba. 

Primera imagen del Sonar. Algo parecido a la visión cartográfica de una ciudad aparece en el sonar

ROV, el robot del Proyecto EXPLORAMAR, que bajó a las profundidades dotado con una cámara submarina


     Iturralde, que trabaja con el Museo Nacional de Historia Natural de La Habana, se ha unido al Proyecto Exploramar - el único facultado por Fidel Castro para el rastreo de los fondos marinos de la Isla - en los esfuerzos por desvelar el enigma de las rocas, de tipo granito, pulidas y de forma geométrica. Las estructuras, que recuerdan a las pirámides egicpcias, caminos y otro tipo de construcciones, yacen a más de 600 metros de profundidad en un área de más de 20 kilómetros cuadrados. 

     El Proyecto Exploramar ha sugerido que pudieran pertenecer a una civilización que colonizó el continente americano hace miles de años, probablemente asentada en una isla que se hundió a gran profundidad por un cataclismo natural, tal vez un terremoto.

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